7 agosto 1927: La prensa local se hace eco del acuendo de gobierno en el que se trataba la concesión de licencia a Daniel de la Torre para reformar la casa en la Calle Cousiño
Durante la segunda mitad del siglo XX en el bajo de la casa se encontraba el bar "Ramonita", diversas menciones en la prensa atestiguan su existencia:
Otras veces era citada la dirección en distintas esquelas correspondientes a alguno de los moradores de la propiedad. En los años en que se publicaron esos periódicos, no existían los tanatorios ni las funerarias con salas de vela como las conocemos hoy. Cuando una persona fallecía, el velatorio se organizaba de forma íntima en el propio domicilio particular del difunto o de su familia.
Por lo tanto, al poner "Casa mortuoria: Cousiño 12", el periódico simplemente informaba a los vecinos y allegados de que el cuerpo de la joven estaba siendo velado en su casa particular, situada en el número 12 de esa calle, para que pudieran acudir allí a dar el pésame
En otras ocasiones se citaba el piso principal* como lugar de información en anuncios de compra-venta-alquiler de propiedades inmobiliarias. Se supone que fue un despacho de agencia inmobiliaria en el año 1934 por los muchos anuncios en prensa:
*En la arquitectura de esa época en España, el piso "principal" se refería al primer piso real de viviendas que había por encima de la planta baja (o por encima de la entreplanta, si el edificio la tenía).
Aunque hoy en día tendemos a numerar los pisos de forma correlativa (bajo, 1º, 2º, 3º...), en los edificios antiguos de ciudades como Pontevedra la jerarquía de las plantas tenía un significado social y arquitectónico muy claro:
Planta Baja: Se destinaba habitualmente a locales comerciales, portales o almacenes.
Entresuelo (si lo había): Una planta de techos más bajos, a menudo usada para oficinas, comercios o viviendas modestas.
Piso Principal: Era la planta noble del edificio. Tenía los techos más altos, los balcones más grandes que daban a la calle y era donde residían las familias de mejor posición económica (los propietarios del edificio o inquilinos acomodados). Al no haber ascensores, era el piso más cómodo y prestigioso porque requería subir muy pocos tramos de escaleras.
Pisos superiores (Segundos, Terceros y Áticos/Abuhardillados): A medida que se subían plantas, los techos se hacían más bajos, las ventanas más pequeñas y los alquileres más baratos, ya que costaba más esfuerzo subir a pie.
Por lo tanto, cuando el anuncio de la calle Cousiño 12 principal indicaba que se pidieran informes allí, significaba que debías entrar al portal, subir el primer tramo de escaleras y llamar a la vivienda de esa primera planta noble.